Oleoturismo en OleoAlmanzora

  “Hay lugares que se descubren por lo que esconden bajo tierra. Otros, por lo que crece sobre ella. En Pulpí, ambos mundos conviven.”   — José Sánchez Parra, propietario y gerente de OleoAlmanzora  

Y precisamente esa diversidad es una de las grandes riquezas de Pulpí, este rincón del Levante almeriense: un territorio donde el patrimonio geológico comparte paisaje con los olivares, donde la agricultura forma parte de la identidad local y donde, poco a poco, han ido surgiendo nuevas formas de descubrir y poner en valor todo lo que esta tierra tiene que contar.

En OleoAlmanzora llevamos casi una década formando parte de ese camino.

Fue en 2017 cuando el oleoturismo comenzó a formar parte de nuestra historia. Mucho antes de que la Mina Rica con su única Geoda de Pulpí pudiera recibir visitantes y de que el municipio se erigiera como el destino turístico que es ahora, comenzamos abriendo las puertas de nuestras instalaciones y nuestros olivares para compartir con viajeros de diferentes lugares del mundo una parte de lo que somos: nuestra tierra, nuestro olivar, nuestro AOVE y la particular forma en la que esta familia busca la excelencia en la elaiotecnia.

Desde entonces, el oleoturismo se ha convertido en una parte más de nuestra historia. Pero también en una manera de contribuir, desde nuestra pequeña parcela, a que quienes llegan hasta Pulpí descubran que aquí hay mucho más por conocer.

Para nosotros, conocer el aceite es también conocer la tierra que lo hace posible. Por eso, desde el principio quisimos que quienes llegaran hasta OleoAlmanzora pudieran descubrir también Pulpí… Y así lo hicimos hace ya cuatro años.

Porque entendemos el turismo como una forma de poner en valor un territorio en su conjunto: su paisaje, su agricultura, su gastronomía, su historia, sus tradiciones y también aquello que lo hace geológicamente único.

Con el paso de los años, Pulpí ha ido consolidándose como un destino capaz de reunir atractivos muy diferentes en un mismo lugar. La apertura turística de la Mina Rica y Geoda de Pilar de Jaravía, el Castillo de San Juan de los Terreros o la creación de la Sala Negra de Minerales Luminiscentes han añadido nuevas razones para descubrir el municipio. Además, pronto el municipio contará también con un museo de meteoritos.

Desde OleoAlmanzora hemos querido acompañar siempre esa evolución.

Hace ya cuatro años comenzamos a ofrecer “Joyas de Pulpí”, un itinerario que une algunos de estos tesoros con nuestra propia experiencia de oleoturismo. Una jornada para conocer el territorio desde diferentes perspectivas: desde nuestros olivares y el mundo del AOVE hasta el patrimonio geológico, histórico y gastronómico de Pulpí.

No se trata simplemente de visitar varios lugares o de tomar la foto más impactante. Se trata de comprender que todos forman parte de una misma tierra.

También llevamos más de dos años colaborando con restaurantes de la zona y ofreciendo a nuestros visitantes auténticos menús degustación con maridaje de nuestros AOVEs y condimentos aromatizados.

Turismo para descubrir sin prisas

Esta manera de entender el turismo encaja con un concepto que cada vez tiene más sentido para nosotros: el slow travel.

Viajar más despacio no significa hacer menos. Significa mirar con más atención, escuchar, preguntar, saborear y dejar espacio para que un lugar pueda contarnos su historia.

Eso es precisamente lo que intentamos hacer en nuestras visitas.

Aquí el visitante puede conocer nuestros olivares, descubrir cómo se elabora un AOVE, aprender a diferenciar sus aromas y atributos y entender por qué cada decisión, desde el campo hasta el embotellado, influye en el resultado final. Todo ello sin prisas y en grupos reducidos, adaptándonos a las personas que tenemos delante.

Y ocurre algo que quizá no estaba en nuestros planes cuando comenzamos.

Nuestros tours no solo conectan al visitante con el territorio. También conectan a las personas entre sí.

A veces llegan personas de países diferentes que, unas horas antes, no se conocían de nada. Durante una visita comparten una mesa, una conversación, una degustación o simplemente una curiosidad. Y, en ocasiones, terminan intercambiando teléfonos, recomendándose lugares para visitar o manteniendo el contacto después de regresar a sus países.

No es algo que se pueda programar en un itinerario. Es, sencillamente, lo que ocurre cuando se crea un espacio para compartir.

Una forma de hacer turismo que sigue creciendo

Desde aquel primer paso en 2017 han cambiado muchas cosas. Pulpí ha crecido como destino, han aparecido nuevos atractivos y cada vez son más las personas que llegan hasta aquí con ganas de descubrir su territorio.

Pero nuestra esencia sigue siendo la misma.

Seguimos creyendo que el turismo puede ser una herramienta para poner en valor lo que somos, desde nuestros olivares y nuestro AOVE hasta nuestro patrimonio, nuestra gastronomía y nuestro paisaje.

Y seguimos pensando que conocer un lugar no consiste únicamente en hacer una fotografía de aquello que hemos venido a visitar.

Consiste en comprenderlo.

Quizá por eso, tantos años después, seguimos abriendo las puertas de OleoAlmanzora para contar nuestra historia, pero también para escuchar las historias de quienes nos visitan.

Porque al final, el verdadero viaje no siempre termina cuando salimos por la puerta.

A veces, comienza precisamente ahí.

El 27 de septiembre celebramos el Día Mundial del Turismo agradeciendo a tantos visitantes y a entes público-privados que hacen posible que esta labor continue y crezca.

¡Feliz día Mundial del Turismo!

FAQ

¿Qué entendemos por oleoturismo?

El oleoturismo nace de una idea sencilla: acercar al visitante al mundo del aceite de oliva desde su propio origen. No se trata únicamente de conocer cómo se produce un AOVE, sino de descubrir el paisaje, el cultivo, las tradiciones y la cultura que existen detrás de cada botella.

En España, esta forma de turismo comenzó a desarrollarse especialmente en los territorios vinculados históricamente al olivar, con Andalucía como uno de sus principales referentes. Almazaras, cooperativas y explotaciones olivareras comenzaron a abrir sus puertas para mostrar al visitante una realidad que durante generaciones había formado parte de la vida cotidiana de estos territorios.

Con el tiempo, el oleoturismo ha evolucionado hasta convertirse en una experiencia que combina agricultura, gastronomía, patrimonio y cultura, permitiendo conocer un territorio a través de uno de sus productos más representativos.

Y esa es precisamente la forma en la que nosotros lo entendemos en OleoAlmanzora.

¿Qué es el slow travel o turismo lento?

El slow travel forma parte del llamado Movimiento Slow, surgido en Italia en los años 80 como respuesta a un ritmo de vida cada vez más acelerado. Su origen está estrechamente ligado al movimiento Slow Food, impulsado por Carlo Petrini en 1986, que reivindicaba el valor de los productos locales, las tradiciones y el placer de disfrutar de las cosas sin prisas. Con el tiempo, esta filosofía se trasladó también al ámbito del turismo, dando lugar al concepto de slow travel o turismo lento.

Más que viajar despacio, se trata de viajar de otra manera: dedicar tiempo a conocer un lugar, conectar con su entorno, sus personas, su cultura y su gastronomía, y disfrutar de experiencias más auténticas y conscientes.

En OleoAlmanzora entendemos el oleoturismo desde esta filosofía: dar tiempo al visitante para conocer nuestros olivares, descubrir cómo elaboramos nuestro AOVE, conversar, degustar y, en definitiva, descubrir Pulpí más allá de una simple visita.

¿Qué se puede descubrir en una visita a OleoAlmanzora?

Una visita a OleoAlmanzora permite acercarse al mundo del aceite de oliva desde su origen: conocer nuestros olivares, descubrir cómo se cultivan y recolectan las aceitunas y comprender todo el proceso de elaboración de un AOVE, desde el campo hasta el embotellado.

Pero una visita no consiste únicamente en conocer un proceso de producción. También es una oportunidad para descubrir la cultura del aceite de oliva virgen extra -o las diferencias entre un AOV y un AOVE-, aprender a apreciar sus aromas y atributos, degustarlo y entender por qué factores como la variedad, el momento de recolección o la elaboración influyen en el resultado final.

Y, sobre todo, permite conocer una pequeña parte de Pulpí a través de quienes vivimos y trabajamos aquí. Porque para nosotros, enseñar nuestro AOVE es también contar la historia de nuestra tierra, de nuestra familia y de una forma de entender el campo que queremos seguir compartiendo con quienes nos visitan.

¿Quieres más información o consultar disponibilidad? Aquí puedes: https://oleoturismopulpi.com/